03 abril, 2013

¿Tienes miedo a no existir?

Attila comenzó a ser profesor en el Herman Ottó el mismo año que yo. Ahora da clases de Historia en inglés en un colegio de Madrid.
Attila me entregó el librito donde describía las fechas, lugares y nombres que debían aparecer en cada uno de los temas de Historia. Estaba todo bien detalladito.
Me sorprendía que la historia en Hungría estuviera tan clara para todos.

Los españoles no tenemos tan clara la Historia, ni nuestra historia. Yo había sentido siempre que la Historia estaba en permanente cambio, que era versiones interesadas, que siempre era necesario investigar mucho para hacerte tu propia opinión. Los moros, los judíos y los cristianos, los del norte y los del sur, los del centro y los de fuera, los republicanos y los monárquicos, los liberales y los conservadores, los afrancesados, los payeses de la remensa, los carlistas, los krausistas, etc... nadie está de acuerdo en cómo pasaron las cosas en España.  ¿Es rey español Fernando el Católico o es aragonés? ¿entonces es rey español Abderramán III? ¿por qué no? ¿hace falta ser cristiano para ser español? Nada está claro. Todo sigue en discusión en España.

En la Historia de Hungría estaba todo clarísimo... ¿es que nadie se hace preguntas?
Por ejemplo: ¿cómo se puede llamar a un pueblo los pre-magiares? ¿es que no eran otra cosa antes? ¿se estaban preparando para ser magiares?

Encuentro frases de un reputado historiador como István Fodor, que dice:

"Parece increíble que la magiaridad llegara a sobrevivir en aspectos tales como la lengua y la unidad étnica sin sumergirse en el mar de pueblos de lengua iraní y más tarde turca que vivían en la estepa euroasíatica". 

¡La magiaridad desde antes del siglo IX! 
¡Tanto miedo tienen los húngaros a desaparecer que lo proyectan hacia el pasado!

Hurgar en la "magiaridad", como si una cosa así pudiera existir, para afirmar que "sobrevivió" a los contactos con otros pueblos es como decir que no se contagió de otras culturas. Creo que lo que somos hoy es el tutti frutti de nuestra mezcla con todo lo anterior. No existe nada puro. No existe una "magiaridad" impermeable al tiempo. Las personas y las culturas cambian. Un magiar del siglo XI tenía más en común con un francés del mismo siglo que con un magiar actual.  Somos cambios. Somos contacto. Somos mezcla.

¿Cómo se puede saber que los primeros húngaros llegaron a la "patria" en el año 895? ¿ya sabían que éso era la patria? ¿no podía haber sido cualquier otro lugar? ¿era exactamente el territorio que ocupa ahora el estado húngaro?

O, también, ¿cómo se puede llamar "la Conquista de la Patria" al asentamiento en un lugar que ni era entonces patria ni sabemos si era el lugar que aquellos hombres querían conquistar?
Este es el Parlamento húngaro de verdad. Donde el país florece.
Una floristería del Distrito XV de Budapest. en Szechényi tér. 
Pensar que los magiares del año 895 conquistaron este lugar para preservar la "magiaridad" es una idea falsa, pero sirve para crear ciudadanos que amen la tierra en la que viven, como si hubiera una razón para haber nacido allí.

Lo siento, pero la Historia de Hungría tiene un tufo enorme a cuento del XIX para producir ciudadanos fieles que mueran por su país. Hoy ya suena poco creíble.

Para mí la Historia no es una fábrica de nacionalistas. Es mucho más. Bajo mi punto de vista la historia está viva y se reescribe contínuamente.
Creo que los húngaros se están dando cuenta de que la Historia decimonónica no les sirve. Ya no les sirve resucitar Trianon. Lentamente aprenderán a reconciliarse con su alrededor. Van a existir para siempre.
Por eso quiero tanto a Hungría, para que sepa que nunca va a desaparecer. Yo siempre la voy a recordar. Lo prometo. 

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