19 febrero, 2008

Las ciudades invisibles


En esta foto, Pistacho, el Aldeano y Trapo, en Roma, en la pizzeria, allí cerca de Trevi.

Mi amigo el Aldeano, no vive en una aldea, sino en la ciudad.
En la única ciudad, madre de todas las demás: Roma.
Para él, después de Córdoba y Milán, Roma.
En los últimos tiempos se encuentra buscando piso y no es lo mismo buscar piso en Miskolc que en Roma. Cada ciudad tienes sus ventajas, claro.



En la otra foto, véis el patio de vecinos donde vivo, con el gato-maullador.
En Miskolc, poco a poco voy sintiéndome cómodo en mi nuevo piso, ahora hace poco más de un mes que vivo aquí.
Además del perro-ladrador-poco-mordedor-que-se-mete-siempre-en-mi-casa, al que Francine llama Micky, he encontrado un gato-maullador en nuestro patio de vecinos. Un gato bastante bonitos, con manchas, como el turó rudi.

2 comentarios:

  1. ay pistachito, por nada no los pillamos allá en la ciudad eterna. bueno, malegro de ver que son giocondos (!) como siempre.
    por cierto, se que éste no es el lugar adecuado tratándose de una bitácora dedicada a los asuntos mágiaros, pero un pajarito me dijo que tenés planeada una migración....

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  2. un grande también ese enromado!

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