02 noviembre, 2007

Cuando te mudan.

No puedo resistirme a decirlo, porque llevo dos meses que no pienso en otra cosa. Cambiar de piso es como cambiar de ciudad. Me tuve que mudar a otro piso, con esa sensación de que no te mudas tú, sino que "te mudan".

Desde mi querido ex-piso de Melinda u. a mi odiado nuevo piso de Vologda u. Ahora no veo la calle Szechényi cada día, no necesito coger la bici cada mañana porque el trabajo lo tengo enfrente. De cada, al trabajo, del trabajo, a casa. banda sonora: ambulancias, autobuses, camiones del Penny market, alguna sirena de policía, gente rebuscando en la basura. Dentro del piso: el sonido de las cañerías, los muebles polvorientos, la estrechez, cajas que no puedo abrir, gente que no puedo invitar.

Así llevo dos meses enfadado y pensando en pirarme de aquí. Mientras, tengo un par de personas que me aguantan.

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