14 agosto, 2006

Círculo con apariencia de línea


Anoche canté "New York, New York"...
Nada de lo que ocurre cada día es trascendetal.
La mayoría de lo que hacemos es una pura repetición.
Repetimos como máquinas y no nos damos cuenta.
Cuando Úrsula se quedó ciega en "cien años de soledad" podía ver sin ojos porque los otros habitantes de su casa repetían los mismos movimientos cada día.
¿Por qué repetimos las acciones? Porque existir, sin más, es insoportable y aburrido.
(esta idea la debo haber sacado últimamente de Kertész Imre, "la bandera inglesa", pero me resultó pesado, es un nobel que escribe siempre de su trauma causado por su estancia en un campo de concentración, apresado por su condición de judío).
Nos inventamos unas reglas del juego, para hacer la existencia soportable.
Inventamos un juego. Así parece que estamos "ocupados".
Que tenemos "cosas que hacer".
Nos hemos inventado el tiempo para medir cómo se deterioran las cosas y para calcular cuántas cosas podemos hacer más deprisa entre que nacemos y nos morimos.
Cada vez nos inventamos proyectos de más larga duración.
Así es más divertido porque podemos decir:
"Ahora no me quedo, porque no tengo tiempo".- Suena indiscutible.
Así sentimos que existimos por alguna razón.

2 comentarios:

  1. Raquel13:13

    Interesante post. Precisamente tengo sobre mi mesilla 'Az angol lobogó' pero también lo tengo un pelín atragantado. Es uno de mis primeros libros húngaros y no he tenido mucha suerte.

    Saludos!

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  2. qúe sí que tienes arte, leerte este libro en su lengua original... por qué no empiezas con algo más sencillito, tipo "iciri piciri"?

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