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07 enero, 2026

Los buenos alumnos / Los buenos amigos

Ha pasado todo diciembre y no he escrito nada aquí, si bien he pensado a diario en Hungría e incluso hice en el avión una lista de ideas que quería escribir, una por una. 


En Miskolc es retro hasta el símbolo de Adidas.
En Miskolc es retro hasta el símbolo de "Adidas". 

Cuando yo vivía en Hungría no existía la inteligencia artificial, ni existían los ebooks. De este modo, yo regresaba a España y me iba a la Librería Central de Barcelona y compraba dos bolsas de libros para llevarme a Hungría y pasar el crudo invierno. Además, tenía necesidad de preparar mis clases de Historia decentemente en un momento en que mis alumnos húngaros criticaban a otros profesores de esta manera : 

- ¡Prepara las clases usando Wikipedia! ¿te lo puedes creer? 

Creo que fue Kálmán quien lo dijo -para mí, Kálmán sólo hay uno-.
Hoy me parece que está tolerado preparar las clases con Wikipedia, ya que ha crecido mucho su contenido. Pero hace veinte años, allá por 2006, los buenos alumnos de Miskolc defendían que un profesor respetable tenía que preparar las clases usando libros. 

Tampoco existía Duolingo, que esta semana me ha enseñado esta serie de palabras: 

Unalmas / Aburrido
Mérges / Enfadado, cabreado
Rosszul / Enfermo
Gyenge / Débil
Szörnyű / Terrible, mala 

También he practicado otras que ya conocía, pero no las distinguía entre ellas, como:
Nyugodt / Tranquilo
Csendes / Silencioso
Claro, la gente me solía decir "nyugi, nygui" ("tranqui, tranqui"). Y en la peli de Werckmeister Harmóniák, cuando al inicio Valuska explica el eclipse, dice... "y entonces, ¡silencio completo!" Minuto 5:50 en este enlace: https://www.youtube.com/watch?v=_d5X2t_s9g8 

Yo no entendía este momento porque yo escuchaba a Valuska decir: "és akkor, nem a csend" ("no el silencio"), pero, al preguntarle a Nerina, me dijo que Valuska realmente dice: "és akkor, néma csend" La traducción correcta es: "y entonces, ¡silencio mudo!".
Así he aprendido una palabra nueva que es una de mis favoritas en húngaro desde hoy (junto a "kukorica"): 
Néma / Mudo 

Y otra que me ha sorprendido mucho, porque la usaba pensando que significaba "Muy bien" o "Muy guay", es la siguiente: 
Tökéletes / Perfecto 
Esto me desconcertaba porque "tök" es calabaza y "élet" es vida. Entonces, ¿para los húngaros la perfección es lo mismo que "una vida en forma de calabaza"? O también, "életes" es dinámico, entonces, ¿"una calabaza dinámica" es la perfección?

Efectivamente algo que es perfecto es el máximo de lo bueno o de lo guay, pero no había dado cuenta que significaba "perfecto". Y la perfección sería la "tökéletesség" ("calabazadinamismo")

Por cierto, bromas aparte, ayer 6 de enero los Reyes me trajeron la noticia de la muerte de Tarr Béla, al que tengo por un gran y honesto director de cine. No he visto todas sus pelis, pero sí me vienen a la mente las "Armonías de Werckmeister" o "el hombre de Londres" y, por supuesto, "Sátántangó". 
Me pregunto si a Krasznahorkai László le habrá entristecido la noticia. 



10 febrero, 2014

El salami de Paco Ráckózi y yo

Hace unos días he recibido provisiones: Un fantástico sabroso y ahumado SZALÁMI de la fábrica de PICK de SZEGED, que visité con mis amigos Jairo y Bárbara hace años... con ese bigotudo Príncipe de Transilvania Paquito RÁCKÓZI, héroe de la independencia húngara en 1711 y héroe campeón del sálami...  su mostachón magiar saludándome desde mi propia cocina...
Me muero por abrirlo y probarlo.

15 julio, 2013

Alázat - Una hostia viene bien de vez en cuando...

A veces cuando me siento a escribir, con ganas irrefrenables, me pego de bruces con una pregunta: ¿sobre qué diantres estoy escribiendo? ¿Hablo de Hungría? ¿de España? ¿de mí mismo?

Dicen que dijo Mike Tyson: "todo el mundo tiene un plan, hasta que le pego la primera hostia". Yo tenía un plan, pero, por mi inconstante y ondulante forma de pensar, mi multitasking way of life, de vez en cuando tiendo a poner todo en duda y revisar mis motivos para escribir. Y me pego la hostia.


Cada vez que reviso mi biblioteca, para quitarle el polvo por ejemplo, me entra una crisis existencial del tamaño de un perol cordobés.


Tampoco es que haya leído todos mis libros: los he llevado a mi cama, los he tumbado bajo óscuras lámparas de mesilla de noche, los he acariciado para que me revelen sus secretos sin tener que leerlos con cuidado, los he ojeado y dejado escrito palabras en su interior, para después abandonarlos al desamparo de la estantería, en la cruel colección. Y ahora parece que leo mucho de tantos libros que tengo. 

Es verdad que internet nos enseña a leer superficialmente, como muy bien ha explicado Nicholas Carr en uno de los pocos libros que sí que he leído de cabo a rabo sin saltarme nada. 

Pero no es verdad que internet tenga la culpa de que yo leyese superficialmente ya antes saltándome párrafos completos. Tuve mis primeros contactos con internet hacia 1997 en el Aula de Informática de la Facultad de Filosofía y Letras de Córdoba, pero ya antes de eso leí "El Señor de los Anillos" saltándome párrafos y párrafos completos de aburridas descripciones de otoñales paisajes.  Boring. Por eso hago lectura de cabotaje todavía hoy a menudo. 

Hay que ser consciente de que si lees un libro "por encima", no puedes extraer de él la profundidad del mensaje. Es lo mismo que crítica Nicholas Carr de internet: si lees superficialmente, no puedes concentrarte en lo que lees. 

Como a todos los niños y a los húngaros, me gustan las estadísticas. Hay un número limitado de libros que podemos leer en nuestra vida. Dos libros por semana, serían unos cien libros al año. Multiplicándolo por unos 50 años... sale que podemos leer unos 5000 libros en toda nuestra vida. Esto justifica que algunos libros los leamos superficialmente y otros profundamente, porque no hay tiempo que perder ni para leer, ni para escribir, ni para nada. Este sentimiento se conoce también como "miedo a la muerte".   


Parte de mi pequeña y amada biblioteca magyar, tal como está hoy en mi estantería en Córdoba.
(Córdoba, Plaza de la Magdalena, 2013)
Cuando quiero escribir, se me juntan las ganas por el cachondeo de George Mikes, con la sinvergonzonería de Robert Capa el ansía de narrar las causas de la Historia de László Passuth o de Miklós Bánffy, las manías de los personajes de Antal Szerb y las ganas de explicar cada estatua húngara de Bob Dent. Quiero conjugar la melancolía autobiográfica de Péter Esterházy con pinceladas antropológicas a lo Gyula Illyés, el ojo y la oportunidad de Robert Capa, pero parecer intelectual como Artur Koestler, sin dejar atrás la maestría del retrato del alma humana de Magda Szabó, aunque en el fondo me sienta tan burgués como Sándor Marai.

Y así se me pasan las horas entre tanto gigantesco referente sin darme cuenta de que la única historia que puedo contar yo no es grandiosa, ni intelectual, ni tiene interés antropológico y además es la de sentimientos más torpes: es la mía. Porque la humildad ("alázat" en húngaro) también es ficare bene contigo proprio, como dice mi amigo Luis el portuñol. 


Ayer por la mañana iba a salir a comprar el pan y pasé casi un cuarto de hora buscando las llaves. Las encontré en la puerta de la casa, puestas por fuera. Habían estado allí toda la noche. La próxima vez añadiré un cartelito que diga: ¡Por favor, soy despistado, róbeme, pero no haga mucho ruido que estoy durmiendo!


02 abril, 2013

Mi tumba preferida.

Siempre me han impresionado los cementerios. Hay personas que no quieren entrar en las Iglesias, como aquella alumna de Espejo, Nieves, y hay otras personas que no quieren entrar en los cementerios, como este madrileño, profesor en 2013 en Pécs, Nico.
A mí me fascina el cementerio de Miskolc. Un compañero que hacía teatro y vídeos cortos con los alumnos, Carlos, grabó unas imágenes del cementerio y las usó en una de sus obras. Es un lugar que no envidia nada a ninguna película de Tim Burton. Está junto a la iglesia más antigua de Miskolc, el Templo de Avasi, gótico del siglo XIII, con su torre extrañamente separada del cuerpo de la iglesia.

Los húngaros tienen su chocolate preferido, ¿verdad? Pues yo, en el cementerio de Miskolc tengo mi tumba preferida. No tengo ningún interés por estar dentro de ella, pero la historia que podemos leer en su lápida es escalofriante. Es la historia de un hombre que sobrevivió a sus cuatro hijos. Otro día os traeré una foto.

Preciosa foto compartida en facebook por "Visit Miskolc":
https://www.facebook.com/VisitMiskolc?ref=ts&fref=ts 

Desde el cementerio de Miskolc permite una vista bastante agradable sobre la ciudad de Miskolc, sin tener que caminar demasiado escaleras arriba. Si quiere usted caminar más, puede subir hasta la "Antenna" ya que Miskolc, como toda ciudad húngara que se precie, está coronada por una gran antena.

En la Antenna solía abrir un bar con forma de pasillo circular, deambulatoria, en el que fui a un concierto de la Hot Jazz Band. Sigue siendo un estupendo mirador sobre la ciudad.



07 noviembre, 2012

No es un frac, es un forro polar.

Por aquellos tiempos Szinva Terász todavía no era así.
Era unos feos aparcamientos.
Ahora está el tío, la manzana invertida y también la estatua de "Las chicas de Miskolc".

En el Impresszo de Miskolc o en el Shannon Pub después de la cena solía agobiarme mucho cuando las francesas sacaban sus monederos y contaban exactamente si habían bebido dos cocacolas o si una de ellas había bebido tres, o yo había bebido vino o cerveza... cada una pagaba exactamente lo que había consumido. 
Un español, quizá por saber menos matemáticas, o quizá por ser más generoso que las francesas, dividiría entre cuatro el precio total de la cuenta, sin importar si una o varias personas hubiesen tomado postre o dos cocacolas o sopa o lo que fuera. Era intolerable. Una de ellas era incluso mi novia. 
Me ponía nerviosísimo verlas contar sus moneditas. Interminable. El camarero ante nuestra mesa a la espera del resultado. Me avergonzaba. 

21 agosto, 2012

Alumnos como plantas


Siempre me alucinará lo fácil que es criar plantas. Mi abuela y mi padre son adoradores de las plantas, mientras que yo sólo un aficionado. Cuanto tuve una planta de albahaca la deshojé al menos cuatro veces para hacer salsa pesto y todas las veces la planta rehízo su vida como si nada. A las plantas les va bien con que las cuides mínimamente: echarles agua y ya. Ni un filete de pollo a la paprika, un poco de queso ahumado Karavan, ni siquiera un vasito de vino tinto Vida. Sólo agua. Tampoco tienes que tenerlas dentro de la casa. Las plantas pueden dormir al fresco o achicharrándose en la puñetera calle e incluso es mejor que tenerlas encerradas. Sin que tú hagas nada de nada la planta va creciendo y tú vas teniendo la sensación de que has sido tú el que la ha hecho crecer. La miras con cara de bobo y te sientes orgulloso. En mitad de la ciudad, miras tus plantas y vislumbras una brizna de naturaleza en casa.

Con los alumnos ocurre algo parecido: Uno los ve ir creciendo, ir aprendiendo. Cada día los alumnos saben cosas nuevas y los adultos los miramos y nos sentimos orgullosos. Pensamos: “Han crecido gracias a mí”. Pero tanto las plantas como los alumnos iban a crecer, de todos modos. Tú no los has hecho más altos. Pero necesitamos ese contacto con ellos, igual que ellos necesitan contactos con mucha gente para aprender. El error consiste en creer que ellos aprenden lo que tú quieres. Las plantas echan hojas y flores hacia donde les da la gana.

Mis ex alumnos húngaros son grandes personas, todos ellos. Ahora son periodistas de deportes, como Peti, médicos, como Barbi, filólogos como Emese o Hajni, ingenieros como Timi, psicólogos como Kálmán o Zsike, Anita estudió Ingeniería Industrial, Dániel, finanzas y contabilidad, Lilla o la grandísima Laura trabajan para grandes hoteles, Flóra estudia Biblioteconomía y Filología húngara, algunos de ellos fueron a vivir un año en Inglaterra, Dinamarca, España o Francia, como Jutka, Zsuzsi, Zsani o Andris. Otros se han quedado en su ciudad, pero también han viajado y sigue dándome mucha alegría verlos por la calle. Confieso que a veces no me acuerdo de todos los nombres, porque soy despistado y han pasado años, y cada año tengo una centena de alumnos nuevos. Pero me gusta saber de ellos. 
Ahora tengo alumnos españoles, la relación con ellos es diferente, pero también, como parte de mi trabajo, los observo y trato de colaborar en ese crecimiento. Por lo menos, no estorbar. 

14 diciembre, 2010

Szalami levels: UP (mi compra cuando voy a Hungría)

Ésto es lo que yo compro cuando voy a Hungría y ésta ha sido mi merendola magyar, para mis amigos y para mi familia. En esta pequeña fiesta húngara que organicé al volver de Hungría conté con tooooodo esto:
Szilva és ágyas meggy Rézangyal Palinka + Szalonna + Szegedi Szalami + Csípos Paprika + Unicum + Mézes Ágyas Vilmos + Joghurtos Szaloncukor + Kókuszos Szaloncukor + CsokisMikulás + Tibi + Piros Mogyorós + Bounty + Lotto.
mmmm finom!!

Ahora en mi frigorífico todavía tengo szalami, chocolates, ôrült paprika, palinka... :)))
Kész vagyok para pasar el invierno!!

25 febrero, 2008

White plastic table


Alquilé este piso sabiendo que no tenía muebles.
En la puerta de mi casa, pegado a mi muro, había una mesa de plástico con cuatro sillas, mobiliario típico de bar. Decidí cogerlas, hasta encontrar algo mejor. Supuse que eran de la casa, aunque no lo podía saber. Los vecinos no hablan mucho aquí, especialmente cuando eres extranjero.

La gente teme a los extranjeros. Hablan raro.
Alguien con un acento desconocido te crea un sentimiento de extrañeza y tiendes a pensar que esa persona es como su lenguaje: no es buena, no es de fiar.
Los vecinos aquí en Hungría no te hablan mucho. Apenas si te dan los buenos días.




El sábado, justo antes de salir de viaje hacia Szeged, encontré un papelito dejado aquí por un vecino. Está en buen inglés, sin firmar y dice "Please, give our white plastic table back". (debiera ser "give us our white plastic table back").
Our... ¿de quién?
¿Es que no podían llamar a la puerta y decírmelo charlando, como las personas?
¿Me han tomado por un ladrón?

No pienso dejar la mesa ahí fuera, donde estaba, como si tal cosa.
Eso es lo que quieren: dejo la mesa fuera y así todo es limpio, sin contacto, sin vergüenza, sin relación humana.
Los cojones. Tengo que encontrar al autor de la notita.

16 enero, 2008

Herman Ottó nevado

El 8 de enero, mi primer día de trabajo, tras las vacaciones, me encontré el instituto Herman Ottó todo nevado...
En esta foto podemos ver el edificio B, que me parece muy bonito, yo diría que siguiendo modelos arquitectónicos tradicionales húngaros.

La profesora Kupcsik Sarolta (Saci) me explicó que el edificio del Herman Ottó era, antes de 1990, el que hoy ocupa el Instituto de Bachillerato Católico de la ciudad, en la Plaza del Ayuntamiento (Városház tér).
Desde el cambio de edificio a uno más grande, el Herman Ottó se divide en tres partes: los edificios así llamados A, B y C.
El A es el principal, donde está la entrada, el büfé (bar), la conserjería, la biblioteca, el gazdasági (la oficina de economía), el titkárság (la oficina de administración)y, finalmente, el tanári (sala de profesores) con su salita de ordenadores y la sala de fumadores... en el Edificio A paso la mayoría de mi tiempo, entre clase y clase.

Los edificios B y C se dedican son aularios, y tengo que ir a ambos varias veces por semana porque allí imparto diferentes clases. Especialmente, suelo visitar mucho la B7, donde durante cuatro años he trabajado con el grupo que este año hace el Érettségi (Bachillerato). Entre los edificios B y C se encuentran dos lugares importantes la mensa (comedor) y el Dísztérem (el salón de actos). En el Díszterem he pasado muchas tardes muy buenas porque allí hemos preparado varias obras de teatro.

Si os fijáis, hay una chimenea humeante: ¡¡eso quiere decir que las cocineras están preparando la comida!!

A fehér Karácsonyt volt! - ¡Tuvimos una blanca Navidad!

En la foto, vemos la Plaza del Ayuntamiento de Miskolc (Városház tér) el pasado día 9 de enero.


Hoy vuelvo a escribir aquí: ya me han conectado a internet en mi nuevo piso.
Para ello tuve que superar la mini-aventura de encontrar la padlás kulcsát (llave del desván) de esta casa de vecinos donde vivo.

Llegué a Miskolc el día 7 de enero y lo encontré todo nevado.
Para los húngaros es muy importante que el día 25 de Diciembre haya caído una gran nevada, porque entienden que el año se presenta mejor si las navidades son blancas (a fehér Karácsonyt).

El clima parece haber variado en los últimos inviernos: ha nevado menos de lo normal. La gente comenta que debe ser cosa del "cambio climático".
Antes de llegar yo a Miskolc, hace ya cinco o seis años, me contaron que cayó tal nevada que se suspendieron las clases en el Herman Ottó y los demás institutos de la ciudad durante casi una semana.

21 diciembre, 2007

Új évet, új élet - Año nuevo, vida nueva



Desde Petőfi utca el nuevo año 2008 se presenta mucho mejor.

Me marcho por vacaciones, una semana a Córdoba, una semana a Roma, los dos sitios donde tantas cosas aprendí. El tercer sitio donde también he aprendido muchas cosas es aquí en Miskolc. Una de las cosas ha sido sobre el mercado inmobiliario, sin duda, después de 5 mudanzas.

¡¡Os deseo Feliz Navidad y Próspero Año Nuevo 2008!!
Bolgod Karácsonyt, Bolgod Újévet,

Para empezar el año como un húngaro, no olvidéis decir:
Bort, Búzat és Békességet!!

(¡Vino, Trigo y Paz!)

07 diciembre, 2007

Izabella, mi háziorvos


En la imagen, la calle Szechényi, echada desde el Nemzeti Szinház, más o menos.
Es una foto del 13 de octubre de 2007, a las 6 de la mañana (¿qué hacía yo en la calle tan temprano?).

Mi háziorvos (médico de cabecera) es la Doctora Melika Izabella, que tiene la consulta cerca de Vörösmarty y el Erstebank, junto a la sede del Partido Socialista y esa tienda de ropa de segunda mano inglesa.
Es una mujer rebosante de simpatía que casualmente estuvo en Córdoba (y también en Granada y en Torremolinos) el pasado verano entre mayo y junio.

Ayer fui a verla para que me recetara unas medicinas y me diera el tappenzés papír*. Me estuvo contando su viaje: que la gente era muy simpática, los hombres muy guapos y que estuvo en un concierto flamenco que le encantó. Yo le pregunté si había visto mi facultad, junto a la Mezquita, pero ella no estaba segura. Ella me preguntó si yo conocía una calle muy estrecha con muchas flores... ¡por supuesto que la conozco! es la calleja de las flores (Virág utca, decía ella).
Seguro que dijo más cosas, pero esto es lo que mi húngaro me permitió entender.

Me recetó Augmentin y Elixirium y me mandó volver a verla el lunes a las 10.00.
Así que mientras tanto, tengo unos días para dedicar al máster y a corregir exámenes, y a cuidarme este resfriado.

*(esto no sé como traducirlo, es el certificado de que estoy enfermo, para justificar mi falta al trabajo)

02 diciembre, 2007

El invierno del Hurón IV - Görény Téli IV.


Capítulos anteriores, El invierno del hurón I, El invierno del hurón II.
El invierno del hurón III.

Resumen: Hay un hurón debajo de mi casa desde hace... ¡casi un mes! Cada semana hago una foto del cadáver para observar su descomposición. Es un experimento científico.

En esta cuarta semana, el hurón presenta un estado de espeluchamiento avanzado, a la vez que serios síntomas de congelación. Se le ha torcido la cara en una mueca de incomodidad. Lo más llamativo es que ha vuelto a cambiar de postura: ahora parece un símbolo de Ouroboros (con perdón del Instituto Ouroboros, que son amigos).

28 noviembre, 2007

El invierno del Hurón III


Capítulos anteriores, El invierno del hurón I, El invierno del hurón II.
Resumen: Hace tres semanas un cadáver de hurón apareció en mi camino hacia el trabajo. Si me mudo de piso no lo veré más, pero no parece que a nadie del ayuntamiento se le ocurra retirarlo de la vía pública.

En su tercera semana consecutiva puedo observar dos nuevos síntomas en el aspecto físico del hurón: espeluchamiento y desinfle. El primero se observa por algunos pelos que comienzan a perder su orden; el segundo porque la zona abdominal se contrae. Esto debe tener relación con la pérdida de gases que sufre todo ser al perder la vida.
Es vergonzoso perder pelos y gases involuntariamente. De ahí aquello de "Antes morir que perder la vida", que dijo el héroe.

Una nueva entrega de este desagradable estudio empírico la semana próxima, en un estado más avanzado de descomposición (del hurón y del autor, ya que a todo cerdo le llega su San Martín*).

*Una compañera de trabajo aquí en Miskolc me dijo una vez, muy cabreada: "A todo cerdo le llega su San Benito"... y luego añadió: "Y si esto es cristianismo, que venga el cristiano padre y lo vea".

22 noviembre, 2007

El invierno del Hurón II



Capítulo anterior: El invierno del Hurón. Resumen: veo un hurón muerto cada mañana y se me ha ocurrido hacerle fotos y ponerlas en este blog.

El hurón parece haber cambiado de posición, respecto a la semana anterior. Hoy se cumplen 7 días de la primera foto, pero unas dos semanas desde que el hurón apareció ya difunto en mi camino. En mi defensa, decir que yo no lo maté y que no lo cambio de posición para divertirme: me lo voy encontrando como esté. Esta semana está menos congeladito y se aprecian mejor los tonos de su pelaje. En Miskolc la gente cría hurones como mascotas.

Y cambia: esta semana está de lado. ¿Por qué será? ¿estaría incómodo?

15 noviembre, 2007

El invierno del Hurón


Hace una semana encontré un hurón muerto justo en mi camino hacia la escuela.
Un cadáver contribuye muy malamente a hacer bonito tu paseo hacia el trabajo.

El cuerpo del hurón sigue ahí: ya ha soportado lluvia, frío y nieve.
¿Cuánto tiempo permanecerá abandonado sin siquiera cambiar de posición?
¿Nadie se lo comerá?
¿Tardará mucho en descomponerse?
¿El Ayuntamiento llamará a tráfico para que lo lleven al desguace?

Haremos un seguimiento, puesto que éste, y no otro, es...
EL INVIERNO DEL HURÓN.

12 noviembre, 2007

Mi húngaro - Én magyarom.

Comienzo hoy oficialmente mi búsqueda de piso.
Ya no aguanto pensar que tengo que pasar hasta julio metido en este piso, es demasiado pequeño, sucio, ruidoso y ayer, que nevó por primera vez este invierno, descubrí que además es bastante más frío de lo que pensaba.
Yo, por mi parte, soy bastante claustrofóbico y me gusta pasar mucho tiempo en casa. Y me gusta que mi casa me guste, sobre todo cuando estoy a 2.300 km de mi Córdoba.

De modo que, mientras mis alumnos aprenden jerga de la calle, yo me dedico a escribir rudimentarios emails en hungañol, como este, para pedir información sobre un anuncio que aparece en el Borsodi Apró (el cambio de Borsod), que es El Mercader de aquí.
(Siempre digo que no hablo en húngaro, pero algo es algo)

Jó napot kívanok!

Én vagyok Miguel Ángel de la Fuente, spanyol tanár a Herman Ottó Gimnáziumban.
Lattom te "albérletkínálat" réklamad és kérek tudni egy meg kicsit informació (hol van? szabad latni?, ...)

Sajnalom, csak egy picit magyarul beszélek, de jó beszélek spanyol, angol, olasz vagy egy picit francia is.
Magyarul jó lesz, ezert van nehány magyar baratok amint tolmács nekem.
Várok a válaszot.

Nagyon köszönöm szípen.

Miguel Ángel.

25 febrero, 2007

Kocsonyafesztivál (23-25 febrero, Miskolc)


Fiestas locales de Miskolc,
Hoy: ¡el Festival de Kocsonya!
(23-25 de febrero en Miskolc)
¡Bienvenida usted también, Señora!

Información del Kocsonyafestivál:
http://www.miskolcikocsonya.hu/
(sólo en húngaro, csak magyarul)


Este fin de semana está siendo el Festival de Kocsonya. El Festival se sitúa entre las calles Szecsényi y, desde este año, Kacinczy Ferenc y Déryné (que ahora son peatonales). Szecsényi es la calle de los tranvías.

En esta foto, el tranvía 1 pasa por delante del Teatro Nacional (Nemzeti Színház) en la calle Szecsényi. En esta foto, son las 7,30 de la mañana del viernes 23 (feb, 2007) y se pueden ver los puestos cerrados a lo largo de la calle.

Todas las tiendas ponen ranas en los escaparates, incluso hay hombres vestidos de rana por las calles.
La "sopa" de Kocsonya es una masa de gelatina cocinada con carne de pollo o de cerdo y algunos vegetales. Tiene su origen en la historia de una rana que se cayó dentro de una masa de gelatina y no pudo salir.
Desde entonces, la rana es el símbolo de este Festival en el que se puede degustar esta intragable gelatina en los puestos de madera situados a lo largo de las calles. Si usted es una rana, se sentirá muy honrada paseando por Miskolc.

En la foto, Villány Rendör (nombre traducido por algunos extranjeros como "electric policeman").
Este año, también por primera vez, han detenido el tráfico en el nudo de comunicación que es Villany Rendör (es decir, Kacinczy Ferenc a la altura de Szinva Térasz). Allí han instalado esa carpa donde lo primero que se les ha ocurrido colocar es ¡una pantalla de televisión! ¡horror!.
En esa foto están proyectando una escena de una obra de danza del teatro de Miskolc. Lo bueno es que al mismo tiempo también han actuado zancudos y un cabezudo.

En esta foto, la calle Kazinczy y en el fondo, el Instituto de Bachillerato Földes Ferenc (considerado el de más prestigio de la ciudad para estudiar física química y biología).
Por lo demás, en el Kocsonyafestivál se puede tomar vino caliente, chorizos, chuletas, salchichas, dulces de túró (una especie de requesón) y pasas, y otras comidas. Y muchos artesanos de otras ciudades acuden a vender anillos y pulseras de plata, colgantitos, quesos de cabra, miel o artefactos de madera.

Aquí vemos Déryné utca, una calle muy bonita con el blanco Teatro Nacional a un lado, llena de bares y en estos días, llena de gente tomándose algo.
De fondo se aprecia una torre de la "Minorita templom" (iglesia barroca de 1729).
Lo más agradable del Kocsonyafesztivál es ver a tanta gente en la calle, divirtiéndose, después de haber tenido las calles vacías todo el invierno. Y eso que aún hace algo de frío.


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En este artículo títulado "¡Hacia España!", encuadrado dentro de las actividades del festival, proponen a los miskolcitas (o miskolceses, miskolcienses, miskolcinos o miskoleños) reunir la máxima cantidad de ranas y el ganador obtendrá un premio de un viaje de una semana en España.

¡Gracias por la fordítás (traducción), B.Andi!

12 febrero, 2007

Taberna de la Montaña Bükk, el domingo pasao



Esto es un bar húngaro. En realidad es una típica vadász kocsma (taberna de cazadores). Es el mejor sitio donde para beberse un forralt bor (vino caliente) en un día nevado.
Atención a las chocolatinas: se llaman Balaton (como el lago).
Después de tres vinos serás capaz de continuar montaña arriba sin ningún esfuerzo, hasta esa colina desde donde se puede divisar Kazincbarcika.
Es una buena manera de regresar a casa repletito de virus que te permitirán estar de baja en el trabajo durante una semana. Yo tuve esa dudosa suerte. Otros incluso cogieron una pulmonía, que este año viene fácil.
Si te pones malo, siempre puedes ir a ver a la Doctora Vamos.