22 enero, 2026

"¡Hungría, un país pro-familia!"

Me resulta muy incómodo cada vez que atravieso el aeropuerto de Liszt Ferenc, tal como ha sido decorado en la Era Orbán. A la vista de estos carteles, cualquiera que lea entre líneas, entiende lo que quieren decir: Hungría no es amigable con nada que no sea la familia tradicional.  


Estos carteles en el aeropuerto no dan la bienvenida a todo el mundo. Sólo a las familias. No tengo nada en contra de las familias, pero las familias no sólo son como se muestran en estos carteles. Existen las familias sin hijos, las familias monoparentales, las familias de adopción y las familias de padres / madres de un sólo género. Es increíble tener que decirlo pero: tener dos madres no te educa para ser lesbiana, ni tampoco tener padres gays te lleva a serlo tú. Es obvio. Es triste tener que decirlo en el siglo XXI. 


El Gobierno de Hungría lleva años impulsando políticas y retóricas que son claramente en contra de los derechos LGTB+. 
La "Ley de propaganda" de 2021 prohíbe representar o promocionar identidades sexuales o de género diversas ante los menores. Amnistía Internacional se ha quejado de esto

Para el gobierno húngaro, este discurso es “protector de la infancia y de valores tradicionales”, no necesariamente dirigido contra personas LGTB+ como individuos. Pero esto es hipocresía. Decir una parte de la verdad, revela cuál es la información que resulta incómoda. Las personas LGTB+ resultan incómodas para el gobierno de Orban y para muchos húngaros. Esto es un síntoma de machismo y atraso ciudadano, así como de prejuicios. ¿Por qué es incómodo lo que otros hagan en su intimidad? ¿Cuál es el miedo que tanto provocan estas personas? ¿Tienen miedo a su propia masculinidad? ¿Tienen miedo a que no haya suficientes nacimientos en el mundo? 

A mí me apena mucho la falta de libertad para las personas LGTB+, que no podrán reconocer y manifestar libremente su identidad de género diversa de la familia tradicional. 
También están prohibidos en Hungría los desfiles por el Día del Orgullo, lo cual es claramente discriminatorio, excluyente y homofóbico. Es contraria a los valores y las libertades que defendemos en Europa. Siempre defenderé las libertades para los colectivos LGTB+.

Espero que en el futuro nos demos cuenta de que las libertades y los derechos implican la universalidad de los mismos.
No podemos ser ciudadanos libres, pero tener esclavos en casa. 
No podemos ser familias si no reconocemos a todo el resto de familias existentes. 
Aunque lo pongamos en muchos idiomas: estamos siendo excluyentes y no estamos viendo la realidad. 


No reconocer este derecho a los húngaros significa hacer sufrir a las personas de Hungría cuya identidad de género no es la tradicional. Es una grave injusticia por parte de un gobierno. Es un síntoma de atraso, rancio conservadurismo y autoritarismo. 



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