04 septiembre, 2010

Kész Cirkusz: "Sose szakítsd félbe a másikat, ha az épp hibázni készül".


"Dont interrupt the others when they are about to make a mistake". Esta es la frase con la que se presenta al personaje Vegasz (Csuja Imre), el poli corrupto (que a mí me parecería un actor y una caracterización perfecta si alguien un día hiciera una película del comisario Montalbano, de Camilleri, que tanto me gusta).

Acabo de volver a ver la película "KÉSZ CIRKUSZ" de Dyga Zsombor, el mismo director que ya filmará Tesó, de la que os hablaré otro día. Los actores son los mismos de Tesó, incluyendo a la guapa Ónodi Eszter (aunque estaba mejor en "Valami Amerika").

La película Kész Cirkusz es una típica comedia de enredo entre un matrimonio mal avenido, unos policías corruptos, un grupo de mafiosetes y unos jóvenes de un barrio de "panelházak". Todos ellos luchan por conseguir una maleta cuyo contenido vale bastante dinero.
Es una película para pasar un ratillo... divertida, sin más pretensiones.

¿Alguien puede decirme qué es lo que está escrito en la bufanda verde de Kelvin (Elek Ferenc).

19 junio, 2010

"La edad de oro" de Ferenc Karinthy / "Aranyidő" Karinthy Ferenc.



ÚLtimamente he escrito poco en el blog, pero no lo he abandonado, ni mucho menos. Y sigo pensando en Hungría todos los días.
Hoy quería hablaros de un librito pequeño que encontré en una librería de Barcelona: "La edad de oro" de Ferenc Karinthy, escritor no muy conocido en Hungría y mucho menos en España.
Su padre, Frigyes Karinthy, es mucho más famoso como escritor, aunque no sea conocido en España, la verdad. La primera mujer de Frigyes, Etel, se murió en 1919 de gripe española y con su segunda mujer, Aranka, tuvo a Ferenc en 1921.
Ferenc es lingüísta, periodista, escribió una docena de novelas y todavía le dió tiempo a ser muy bueno jugando al waterpolo. Se murió un 29 de febrero de 1992, curiosa fecha para morir (29-2-1992).

El libro "La edad de oro", de atmósfera algo kafkiana, trata sobre los refugiados en la Hungría ocupada por los nazis. No sé si sabéis que en Budapest, en la orilla del Danubio hay unas estatuas de zapatos, forjados en hierro, a lo largo del muelle. Son los zapatos de los judíos que eran colocados en fila, disparados y tirados, sin más, al río.
Karinthy hijo cuenta en esta breve novelita que se lee en un santiamén una historia de refugiados. No es cómica, pero tampoco es dramática. Es interesante y posee un halo de serenidad. Yo no respiré tensión mientras la leía, a pesar del ambiente bélico asfixiante descrito, los racionamientos, los refugios antiaéreos, las persecuciones... El ambiente es sereno, pero opresor, plácido pero algo agobiante.
El protagonista es un hombre con suerte, un hombre muy guapo.
Y ya no os cuento más.
Espero que os guste.