Quizá ahora en 2026 la "oposición" de Péter Magyar (Partido Tisza) le haga una competencia real en las elecciones a la coalición de gobierno actual de Viktor Orbán (Fidesz-KNDP-Jóbbik). Es un caso raro, incierto pero Tisza es proeuropeo y propone más impuestos a los ricos y menos impuestos a los pobres, y esto podría modificar alguna cosa.
El movimiento actual de oposición de Tisza ha sabido reorganizar un descontento antiguo (me acuerdo del movimiento de "¿No te gusta el sistema?", de 2011, en el vídeo adjunto).
El sistema político húngaro favorece al partido dominante. Por eso, una unificación de la oposición puede conseguir escaños donde los partidos pequeños no lo conseguían.
La tendencia es clara, de todos modos: La derecha ultra de Jóbbik se hunde... La derecha populista de Fidesz en coalición con los democristianos (KDNP) pierden votos y sube el partido de la oposición: el Tisza (creado en 2021 y que ha crecido mucho en apenas un par de años, cosa rara).
La figura clave es Péter Magyar, un "insider" de la política húngara al que convendría mirar de cerca, para entender mejor su éxito.
La tendencia es clara, de todos modos: La derecha ultra de Jóbbik se hunde... La derecha populista de Fidesz en coalición con los democristianos (KDNP) pierden votos y sube el partido de la oposición: el Tisza (creado en 2021 y que ha crecido mucho en apenas un par de años, cosa rara).
La figura clave es Péter Magyar, un "insider" de la política húngara al que convendría mirar de cerca, para entender mejor su éxito.
La otra clave es el voto en Budapest / el voto en el resto del país. En Budapest el voto es más cosmopolita, tiene más votantes en contacto con Europa y más voto universitario (más cultura).
Fuera de Budapest el voto es más conservador (pasa en todos los países), pero además, es más dependiente de los favores del Estado central (del partido dominante), y es de personas de mayor edad y quizá de menos nivel cultural, en su mayoría.
Si Tisza consigue el voto fuera de la capital, conseguirá mucho.
Fuera de Budapest el voto es más conservador (pasa en todos los países), pero además, es más dependiente de los favores del Estado central (del partido dominante), y es de personas de mayor edad y quizá de menos nivel cultural, en su mayoría.
Si Tisza consigue el voto fuera de la capital, conseguirá mucho.
Pase lo que pase, vamos a celebrar los cambios diciendo una bonita palabra húngara: "megszentségteleníthetetlenségeskedéseitekért".